Felicidades, tanto esfuerzo dio resultado y por fin tienes los ahorros suficientes para comprar tu primer auto. Es emocionante el universo de abanicos que se te presentan, pero lo mejor es que podrás dejar de usar el transporte público y no tendrás que volver a pedir prestadas las llaves del vehículo de casa.

Ok tal vez no sea completamente nuevo, para empezar uno de segunda no es una mala opción si sigues algunos consejos .

  1. Elije un vehículo sencillo.

Tu primer auto será de aprendizaje. Sin querer se te puede dañar y su primera revisión podría ser un dolor de cabeza si no tienes un taller de confianza. No elijas vehículos que pasen los 10 años de antigüedad por más accesibe que sea su precio ya que al ser viejos, las piezas son más difíciles de encontrar y repararlo puede salir más caro.

Elije vehículos sin turbo, diesel o gasolineros de baja cilindrada y de preferencia con distribución por cadena. Además es bueno que sea de los últimos modelos ya que esos son los más fáciles de asegurar por cualquier compañía.

  1. Constata que el vehículo posee su documentación en regla.

Toma nota del número de placa y haz una búsqueda en la página web del SAT de la Municipalidad que correspondiente. Acude a los registros públicos y averigua cuántas veces ha cambiado de propietario o si se encuentra en calidad de garantía o prenda con alguna entidad financiera.

Si el tiempo te lo permite, acude a la Dirove (División de Investigación de Robo de Vehículos) con el carro con el fin de que sea revisado por efectivos de la PNP ya que nadie está libre de comprar un vehiculo robado. Debes estar atento a la fecha de vencimiento del SOAT, de la última revisión técnica en caso el auto tenga más de 3 años y si es a gas GLP o GNV cuidado con la certificación de la última revisión.

  1. Prueba el vehículo manejándolo

Nunca jamás compres un auto sin manejarlo antes. De preferencia que también lo maneje tu mecánico. Esta prueba te ayudará a percatarte si el vehículo gira bien, si no vibra, qué ruidos tiene, etc. Sabiendo que funciona bien,  podrás empezar a negociar un buen precio con el comprador y evitarás llevarte sorpresas desagradables en el futuro.

No confies al 100% en la experiencia de tu mecánico, recuerda que al mejor cazador se le escapa la paloma. Acude con él a su taller donde tendrá herramientas para medir la compresión , escaner y los márgenes aceptables de transmisiòn y suspensión.

  1. Cuanto menos potente y de más baja cilindrada sea tu auto, mejor.

Un vehículo de potencia contenida y baja cilindrada consume menos combustible. Los primeros días querrás incluso pasear a tu perro en él con tal de usar tu flamante compañero. ¡No te limites! Puedes hacerlo, pero no exageres porque no te olvides que acabas de hacer una gran inversión. Un auto con un nivel elevado de potencia es adictivo. Ahora que eres libre, cuidado con sentirte Dominic Toretto, así suene a consejo de abuela.

  1. No inviertas demasiado dinero en reparaciones posteriores.

Todos los autos adquiridos usados las necesitan, pero recuerda hacer solo las imprescindibles. Es mejor que inviertas en mejorar llantas, frenos, luces o batería a poner aros de aleación, cambiarle el color, una radio touch, portaplacas de Neon o llenarlo de stickers. La inversión en  los cambios estéticos que hagas no será reconocida cuando tengas que decir adiós.

Nos vemos en la próxima edición.

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