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Por si no habías reparado en el tema, hay ciertos agentes y acciones que repercuten negativamente en tu auto. Te mencionamos algunas para que preveas esta situación.

Cuando adquirimos un auto, lo último que queremos es que le ocurra algo o -traducido al lenguaje automotriz- se deprecie con facilidad. Es sabido que los vehículos nuevos tienden a perder aproximadamente un 18% de su valor inicial en el primer año de uso; sin embargo, es probable que algunos usuarios aprecien esta inevitable realidad más pronto de lo que creen.

¿Cómo es eso? Pues existen una serie de acciones -controlables, por suerte- que abaratan la validez del auto como:

1. El kilometraje

Es cierto que el auto ‘’se ha comprado para usarlo’’; sin embargo, los usuarios deben tener en cuenta este factor si saben que no se quedarán con ese vehículo para siempre. Recordemos que el valor de reventa disminuye de acuerdo al kilometraje.

Por otro lado, los expertos señalan que un conductor promedio recorre de 12 mil a 15 mil kilómetros al año. No olvides controlar este indicador.

2. Mantenimiento

Acudir al taller o mecánico cada vez que el auto anda mal, es una acción irresponsable. El mantenimiento del auto no debe ser una tarea de último minuto, recordemos que este no solo es necesario para mantener el auto seguro y no pasar inconvenientes, sino también para aumentar su valor en caso decidas ofertarlo más adelante.

De hecho, si sabes que vas a cambiar de vehículo en unos años, puedes llevar registros de los mantenimientos que has realizado ya que esto será un motivo de confianza para los posibles compradores cuando quieras venderlo.

3. Accidentes

No nos dejarás mentir que hay accidentes que pueden evitarse como aquellos en los que el conductor no adelanta a otro solo para ganar tiempo, no va distraído con el celular o, sencillamente, has decidido no combinar con el alcohol con la responsabilidad de estar frente al volante.

Ya sea estos u otros casos, debes recordar que se tratan de acciones que, además de ser evitables, conservan mejor tu auto y, de paso, tu seguridad y economía.

4. Descuidos

Hablando de forma más clara, nos referimos al hecho de cómo ‘’tratas’’ a tu auto; o sea, si las condiciones en las que tienes tu vehículo son buenas. Pongamos un ejemplo:

Si eres de los que comen o fuman dentro del auto, hay ciertos hábitos que debes cambiar. Si alguien se muestra interesado en tu vehículo, lo mínimo que querrá encontrar es que esté limpio y en buenas condiciones, sin huellas de salsa, tapicería quemada u olores desagradables.

 

Extraído de Motorbit