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Uno de los peores enemigos con el que luchamos para mantener a nuestro vehículo en buenas condiciones es la corrosión.

La humedad, la brisa, la lluvia, en general, todo agente que contiene moléculas de agua, en cualquier estado, pueden llegar a causarnos más de un dolor de cabeza con el paso del tiempo, sobre todo, en la parte baja del chasis.

Sin embargo, no es una tarea fácil mantener en buenas condiciones las partes bajas del auto dada su exposición al ambiente e irregularidades del terreno.

Se debe evitar o alargar en lo posible los efectos del óxido y la corrosión en esta zona. Eso ayudará a mantener fuerte el chasis y los distintos elementos alrededor para resistir los golpes de piedras o desniveles de la superficie muy usuales en conducción y en nuestras calles.

Por ejemplo, ¿has visto cómo se debilita y carcome la parte inferior o el contorno del tubo de escape? Es exactamente lo que puede pasar con el chasis y demás piezas ubicadas en esta zona baja del vehículo, conocida por algunos como tren de aterrizaje.

Ahora, debemos tener presente que es imposible evitar su deterioro al 100% ya que, al estar expuesto, es el sector más vulnerable del carro y el que adquiere la mayor parte de la humedad y suciedad mientras se circula. Si a esto le agregamos que el material predominante es el metal y su difícil ubicación limita una limpieza constante y profunda, entenderemos mejor el problema.

Entonces, ¿cómo protegemos esta zona?

El método más eficiente es el servicio de imprimación o protector antigravilla, o más conocido como undercoating.

El undercoating es la aplicación de un anticorrosivo en la parte inferior del vehículo hecho en base a resina, silicona y caucho, que brinda una capa adicional de protección y aislamiento frente al óxido y la corrosión.

Se suele aplicar a presión y, además del chasis, puede ser administrado al tanque de gas, piezas de la suspensión, silenciadores, tubos de escape, entre otros.

Sin embargo, esa no es su única cualidad ya que este elemento también reduce los ruidos, vibraciones y los efectos del golpe de piedras u otros elementos externos. Algunos recomiendan su aplicación en capós, puertas y maleteras por su efecto anti ruido.

Su duración puede variar de acuerdo a uso, calidad del producto, una correcta aplicación y lugares de tránsito. Dado esto, podemos hablar de un tiempo aproximado de 1 hasta 5 años, dependerá mucho del lugar por donde uno transite.

Si el vehículo es nuevo, el undercoating puede aplicarse directamente. De lo contrario, es preferible primero una lavada a presión del chasis para quitar la suciedad, mugre y barro impregnado. Te recomendamos traer tu vehículo a Interamericana para que todo el trabajo de limpieza y aplicación del anticorrosivo sea realizado por expertos.