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Para muchos, aprender a manejar correctamente es una labor casi titánica. Sin embargo, no tiene porqué ser así.

Debemos recordar que, como todo, el arte de conducir correctamente nuestro vehículo necesita de práctica constante para acostumbrar a nuestro cuerpo a las nuevas habilidades que vamos a adquirir para ello. Pero, ¿cuáles son estás habilidades? Aquí te dejamos una lista de las pequeñas habilidades que debes aprender y practicar día a día para que en poco más de 10 días puedas empezar a dar tus primeras vueltas en cuatro ruedas con total confianza.

Ajustar el asiento:

Antes que nada, lo primero que debemos hacer es ajustar el asiento. Esto no se hace únicamente para garantizar la comodidad del conductor: un asiento bien posicionado nos permitirá un mejor control sobre los pedales, la palanca de cambio y el manubrio de nuestro auto.

Para colocarlo en una posición correcta tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

  • Nuestras piernas deben estar ligeramente flexionadas. Para ello deberemos acercar el asiento (o alejarlo, de ser necesario) hasta que nuestro talón sea capaz de reposar sin problemas en el suelo del vehículo mientras que la parte delantera debe de nuestro pie izquierdo debe ser capaz de presionar suavemente el embrague.
  • Nuestra muñeca debe ser capaz de reposar sobre la parte superior del timón sin problemas. Para ello deberemos ajustar el respaldo hacia adelante o hacia atrás, hasta lograr el objetivo. Esto asegurará que cuando tomemos el manubrio con las manos, nuestros brazos se encontrarán ligeramente doblados y en la posición adecuada para poder realizar los movimientos necesarios para poder conducir sin problemas.
  • Finalmente, la altura de nuestro asiento debe ser la adecuada para poder permitirnos observar todo el panorama que tenemos en frente.

Ajustar los retrovisores:

Una vez adquirida la posición idónea en nuestro asiento, lo que sigue es ajustar nuestros retrovisores. En este caso, tendremos que ajustar tres: los retrovisores laterales y el retrovisor interior.

  • Para asegurarnos de que nuestro retrovisor interior está correctamente posicionado, debemos poder ser capaces de ver todas las esquinas de nuestra ventana trasera.
  • Para asegurarnos de que nuestros retrovisores laterales se encuentran en la posición adecuada debemos acomodarlos de la siguiente manera: debemos ser capaces de ver la manija de nuestra puerta y, al dividir imaginariamente nuestro retrovisor, poder ver en la mitad inferior asfalto y en la mitad superior vehículos.

Una vez hecho todo esto, pongámonos el cinturón de seguridad y pongamos la llave.

Tenemos que recordar que tenemos tres pedales: el de la izquierda es el embrague, el de en medio es el freno y el de la derecha es el acelerador. El embrague se pisa por completo, mientras que el freno se pisa más suave.

Así mismo, tenemos la palanca de cambios. La mayoría de vehículos tienen 5 velocidades y el retroceso. Al lado izquierdo, arriba la 1° y abajo la 2°; en el centro, arriba la 3° y abajo la 4°; finalmente a la derecha, arriba la 5° y abajo el retroceso. El neutro es en medio de todas las velocidades, donde hay libre movilidad.

Bien, entendido todo esto. Procederemos a encender el auto.

Colocaremos el freno de mano y posteriormente pisaremos el embrague para luego llevar la palanca de cambios a primera. Sin dejar de pisar el embrague, quitaremos el freno de mano; luego levantaremos lentamente el pie del embrague al compás que pisamos el acelerador suavemente. Si hacemos esto correctamente notaremos que el auto se empieza a mover. Poco a poco pisamos más el acelerador y levantamos totalmente el pie del embrague; con esto, ya estamos conduciendo.

Si deseas aumentar la velocidad, pisa nuevamente el embrague y retira tu pie del acelerador. Cambia la palanca a segunda, y repite el proceso: retira el pie del embrague lentamente a la par que vas pisando el acelerador. Cabe resaltar que en zonas urbanas como mucho se llegará a tercera pues la presencia de otros vehículos y calles transitadas no nos permitirán aumentar más la velocidad.

Para frenar solamente cambiamos le pie del acelerador al freno y lo pisamos suavemente. Si pisamos fuerte, el auto se detendrá en seco por ello debemos tener cuidado con la presión que ejercemos.

Esto es todo lo que necesitas saber para poder iniciar tu vida en el manejo. Recuerda que deberás practicar una y otra vez todos los procesos hasta que te acostumbres y complementarlo con clases presenciales de manejo donde te enseñarán como manejar las luces, limpiaparabrisas y las reglas de transito que debes seguir.

Te recomendamos siempre usar esta guía con precaución y siempre acompañado de algún conductor experimentado que pueda auxiliarte de ser necesario.

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